Hace unos días atrasamos el reloj y, de repente, a las seis de la tarde ya podemos ver el cielo oscurecerse. Por la mañana hace fresco, a mediodía sobra la chaqueta y por la noche apetece manta. Y cada año vuelve la misma duda: ¿enciendo ya la calefacción o espero un poco más?
No es solo una sensación tuya. Los inviernos han cambiado, y la forma de calentar la casa también debería cambiar con ellos.
Te contamos cómo un hogar inteligente ajusta la calefacción a lo que pasa de verdad en cada estancia, para que estés a gusto sin calentar de más.
El invierno ya no es lo que era
La AEMET calcula un 70 % de probabilidad de que el trimestre de octubre a diciembre sea más cálido de lo normal en la mayor parte de España (en el suroeste, en torno al 60 %). La opción de que sea más frío se queda en un 10 %. Y llega justo después del verano más caluroso registrado en España desde, al menos, 1869.
Ahora bien, más cálido de lo normal no quiere decir que no vaya a hacer frío. En la práctica, eso se traduce en semanas templadas con golpes de frío de un día para otro. Mañanas heladas y tardes suaves. Una estancia al sol que se calienta sola y otra en sombra que no termina de coger temperatura.
Por qué un horario fijo se queda corto
En septiembre te contamos cómo programar la casa para la vuelta a la rutina, por ejemplo para que la calefacción se encienda un rato antes de que te levantes. Las programaciones funcionan muy bien cuando el día se repite.
El problema aparece cuando lo que no se repite es el tiempo. Un horario fijo no sabe si hoy ha salido el sol, si el salón ya está a buena temperatura o si alguien ha abierto la ventana del dormitorio para ventilar. Se enciende igual.
Y eso acaba en una de dos cosas: calentar una casa que no lo necesita o, directamente, calentar la calle. Por eso la clave este invierno no es solo programar, sino que la casa reaccione a lo que está pasando.
Una casa que reacciona a lo que pasa
Cada estancia, a su temperatura
No todas las estancias necesitan lo mismo. El salón que da al sur se calienta casi solo a mediodía. El dormitorio orientado al norte se queda frío toda la tarde. Y el despacho solo se usa por las mañanas.
Lo explica el propio IDAE en su Guía Práctica de la Energía: las necesidades de calefacción de una vivienda cambian a lo largo del día y de un día a otro, y no todas las estancias necesitan el mismo calor.
Con un hogar inteligente, cada estancia tiene su propia temperatura y la calefacción trabaja solo donde hace falta. Da igual el sistema que tengas: integramos todo tipo de calefacción, siempre que sea compatible con el sistema, para que la controles desde una sola app, desde un panel en la pared o con tu asistente de voz.
Tienes más detalle en nuestra página de clima.
Si abres una ventana, la calefacción se para
Ventilar en invierno sigue siendo necesario. Lo que no tiene sentido es que la calefacción siga funcionando mientras la ventana está abierta.
Con un sensor en la ventana, puedes hacer que la casa lo sepa en cuanto la abres y pare la calefacción de esa estancia. Al cerrarla, vuelve sola a su temperatura. Es de esas automatizaciones que se configuran una vez y en las que ya no tienes que volver a pensar.
Las persianas también calientan
Las persianas son de lo más eficaz que hay para mantener el calor. Según su guía, entre el 25 y el 30% de nuestras necesidades de calefacción se deben al calor que se pierde por las ventanas. Por eso, entre sus consejos de calefacción está cerrar persianas y cortinas por la noche para evitar pérdidas de calor.
Con persianas motorizadas, puedes programar que suban por la mañana, para que entre el sol, y que bajen solas al atardecer, para que el calor no se escape. Sin tener que ir ventana por ventana.
Todo funciona en conjunto
Lo mejor llega cuando todo esto se coordina. Por la mañana suben las persianas del salón y entra el sol. La estancia coge temperatura y la calefacción de esa zona deja de trabajar de más. Al atardecer, las persianas bajan y la casa conserva ese calor.
Es lo que te contábamos en agosto: un hogar inteligente es un ecosistema que gestiona, no solo dispositivos conectados.
Una casa a gusto, haga el tiempo que haga
Este invierno vendrá con días templados y con golpes de frío. Lo que no tiene por qué cambiar es lo a gusto que estés en casa.
En Kimbo Smart estudiamos tu vivienda, integramos tu calefacción en el sistema y lo dejamos todo funcionando con equipo propio. Es inalámbrico, se adapta a cada casa y se puede ampliar cuando quieras. Y sin cuotas mensuales.
¿Quieres saber qué podríamos hacer en la tuya? Solicita tu presupuesto y te lo contamos.
No tiene por qué. Integramos todo tipo de calefacción siempre que sea compatible con el sistema. Lo revisamos contigo en el estudio de tu vivienda.
Sí. Desde la app puedes ver y ajustar la calefacción estés donde estés.
No pasa nada. La calefacción también se maneja desde un panel en la pared o con la voz, y muchas cosas ocurren solas, sin que nadie tenga que tocar nada.
Sí. Al ser un sistema inalámbrico, se instala sin meter cables nuevos y sin interferir en tu día a día.
Calentar solo las estancias que usas, no calentar con la ventana abierta y aprovechar el sol se nota. Cuánto, depende de cada casa y de cómo la uses.

